Israel también está intensificando su ofensiva contra el Líbano y ha atacado casi una docena de sucursales bancarias de Al-Qard al-Hassan, una institución financiera vinculada al grupo Hizbulá. Muchos de los bancos estaban ubicados en edificios residenciales y desempeñaban un papel fundamental en el sector financiero libanés.
El domingo, las fuerzas de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en el Líbano acusaron a Israel de demoler de manera deliberada otra torre de observación de la ONU, en un hecho que la Fuerza Interina de las Naciones Unidas (FINUL) describió como una “flagrante violación del derecho internacional”.
El enviado especial de Estados Unidos a Medio Oriente, Amos Hochstein, se encuentra actualmente en Beirut para mantener conversaciones con funcionarios libaneses sobre un posible acuerdo diplomático que ponga fin a los ataques israelíes. Según el medio Axios, Israel insiste en que cualquier posible acuerdo debe mantener el derecho a que sus aviones de combate sobrevuelen el territorio libanés y permitirle seguir realizando operaciones en el sur del Líbano. La visita de Hochstein se produce dos días después de que un dron procedente del Líbano atacara la residencia de vacaciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en el norte de Israel. Netanyahu no estaba en la residencia en el momento del incidente, que solo causó daños superficiales al inmueble.
Mientras tanto, combatientes palestinos en Gaza mataron el domingo al comandante de la Brigada 401 de las fuerzas armadas israelíes, el coronel Ehsan Daqsa. Daqsa ha sido descrito como el oficial de mayor rango del Ejército israelí que ha muerto en Gaza en el último año.